La historia que describo sucedió verdaderamente.

Uso los verdaderos nombres para los siguientes datos:
          La ciudad "Roma"
          La calle del departamento, "Via Pietro Giordani"
          La plaza donde está la inmobiliaria, "Piazza dei Re di Roma"
          Las fechas, "Año 1992" hasta el "Año 2006"

Uso falsos nombres para los siguientes datos, que han sido parte activa y real en la historia:
          Inmobiliaria "Vendotodo"
          Propietario de la inmobiliaria, "Mario"
          Colaborador de la inmobiliaria "Paco". El susodicho soy yo, que he participado en todo.
          Propietaria del departamento, "Miriam"

          Año 1992 recién llegado a Italia, desde el exterior y con el objeto de buscar trabajo de cualquier cosa, aunque sea como lavaplatos que, era ya, una buena oportunidad para mí. Me presento a una entrevista de trabajo en 'Piazza dei Re di Roma', y consigo un puesto de colaborador inmobiliario. El dueño, Mario, me dijo: "Si tú vendes comes, si no vendes te mueres de hambre". En conclusión, nuestro acuerdo fue que, por cada venta, él me daba un X%. No me reconocía ningún tipo de viático fijo mensual para sustentar los gastos de transporte. Fueron duros meses, con días transcurridos sin desayunar, ni cenar, almorzando fideos con aceite, cocinados en casa. La suerte me concedió la venta de un departamento en la zona 'Appio Latino' en la cercanías de la estación 'Pontelungo' del subte de la línea A. En el interín, para sobrevivir me dedicaba a enseñar Inglés, matemática, física, etc., aprovechando de mi título de ingeniero civil.
          Un día, visito un departamento en 'Via Pietro Giordani' y la señora Miriam, la dueña, me firma una autorización de venta esclusiva por tres meses. El precio pedido por el departamento era de 350.000.000 de Liras. El departamento estaba compuesto por: entrada, pasillo,estar, cocina, baño, tres dormitorios, alacena, balcones a la calle y en la parte posterior.
          Era una época en que todos "corrían detrás del ladrillo". En Roma se afirmaba que los precios ya habían "levado al máximo" y deberían bajar.
          Después de tres meses, la señora Miriam, me renueva el encargo con un precio inferior, en otras palabras, 320.000.000 de Liras. En el 1990 había fallecido el esposo de la propietaria. Ella debía mantener un hijo, una hija y pagar el crédito bancario. La necesidad de vender era imperativa.
          Vencido de nuevo, me lo renueva por otros seis meses al precio de 300.000.000 de Liras. Yo llevaba contínuamente muchas personas, pero no lograba entender cómo nadie, jamás había presentado una propuesta. Después de cada visita, el presunto adquirente me decía "los precios en el mercado deben todavía bajar". La señora Miriam me renueva otra vez, el encargo de venta por 12 meses y cambia el precio a 250.000.000 de Liras. "Debo vender" me dijo "de otro modo, me embargan y rematan el departamento". No sabía dónde golpear la cabeza.
          Había vendido en este tiempo otros departamentos, pero no lograba a conseguir ni una sola contra-oferta por éste. Las visitas eran muchas, el departamento estaba en buenas condiciones, y su ubicación era excelente. A 200 metros casi, estaba la estación del subte de Basílica de San Pablo. Un lugar casi céntrico en Roma. Seguía no entendiendo cómo nunca alguien había propuesto una suma.
          Vence la autorización, y la señora Miriam, renueva por otros 12 meses, año 1998. Cambia el precio a 200.000.000 de Liras, y se confía diciéndome: "ingeniero, si alguien ofrece 180.000.000 (92.975,21 Euros aproximados cuando, años después, entrará en vigor la moneda única), Ud. está autorizado a aceptar. Yo tendré en las manos 60.000.000 de Liras, y el resto es el crédito que debe pagar el adquirente al banco. Con los 60.000.000 pago las cuotas vencidas y de lo que queda, se hace cargo el comprador." No he logrado conseguir uno que hiciera una propuesta por los sucesivos dos años. No tenía 60.000.000 de Liras para pagar a la señora Miriam y comprar el departamento. Lo hubiera hecho en seguida, y luego alquilaría los tres dormitorios con dos camas por cada abitación y hubiera pagado el crédito bancario, riéndome.
          El perito judicial del banco 'Monti dei Paschi di Siena' embargó el departamento. En esos tiempos, la señora Miriam falleció, dejando la herencia al hijo y a la hija.

Resumen:
          
          Actualmente, el mismo departamento entrada, pasillo, estar, cocina, baño, tres dormitorios, alacena, balcón a la calle y en el contrafrente, con un total de 147m2 comerciales vale 400.000 Euros intratables, contra los 92.975,21, redondeamos a 93.000 Euros del año 1998.

400.000 menos 93.000, dividido 93.000 por 100 = 330% = ganancia.

          Significa que si en el 1998 hubiese puesto en el banco 93.000 Euros, hoy (primer semana del año 2006) tendría 400.000 Euros.
           En otras palabras 400.000 - 93.000 = Euros 307.000 ganados en lapso comprendido entre los años 1998 y 2005, o sea, 8 años.
          Mi ganancia mensual en estos 8 años sería exactamente de 307.000 Euros, que dividido 96 meses me daría 3197,92.

Redondeo la ganancia a Euros 3200,00 por mes por ocho años.

          Todas las veces que recuerdo este hecho, lloro por no haber podido comprar el departamento. Ahora, lo hubiera vendido y con Euros 400.000,00, compraría 5 departamentos de 3 ambientes en Buenos Aires.

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